martes, 17 de mayo de 2011

Existiré por siempre...

A veces me da mucha tristeza. Tanto, que creo que no voy a poder soportarla y me voy a morir. Pero nunca me muero. Ciertos días me pregunto en serio si será cierto que me voy a morir algún día. A veces pienso que no. Todo el mundo, todo lo que el mundo puede ser para mí, sólo puede existir en tanto yo estoy aquí presente. Por lo tanto, no hay más mundo que el mío. No hay más tiempo que yo.

Lo cual significa que existiré por siempre.

De pronto la palabra siempre me suena atemorizantemente breve.

lunes, 11 de abril de 2011

Sueños de la razón...


De qué me sirve.


Matar durante el día.


Si los monstruos que descuartizo con los ojos abiertos siempre vuelven a aparecer, vivos, en mis sueños.

martes, 22 de marzo de 2011

Ahora...

Ahora, ahora ya se fue, pero estaba hace un momento. Me ha pasado en total unas tres veces, la última con mayor intensidad. Una lucidez extraña. De pronto entiendo. De pronto sé qué hacer. De pronto soy alguien diferente. Y me río como loca, ahora, ahora que perdí esa certidumbre momentánea. Esta normalidad de animal primitivo no me tranquiliza, no me alcanza.

viernes, 8 de enero de 2010

Libertad de hormiga...

¿Cómo levantarse del hormiguero? ¿Cómo salir del círculo, de este círculo humano? Si no se puede ni mover un pie sin sentir el estúpido grillete que la historia representa, la personal y la colectiva, sin ser el efecto de una causa siempre.

Sin saber que aquello que odio y hasta lo que intento despreciar probablemente (no, seguro) determinará mis actos posteriores ¿Dónde está mi libre albedrío, mi manzana?

martes, 5 de enero de 2010

Hoy en la mañana

Ya es otro día, pero ayer no se ha acabado. Parece que fuera demasiado temprano pero es tarde para mí. En la austeridad del pensamiento matutino, empiezo a perdonarme, como me lo prometí esta madrugada mientras miraba al techo. No sé si está surtiendo efecto.

No sé cuál es el efecto que debe surtir.

La cabeza me la desgrané como a una granada. No hay dolor. No mucho. No tanto como esperé. O acaso es más y se oculta bajo el argumento del escepticismo constante. Pero la verdad es que se cuela un poco a través de las intermitencias que tuvo la desconfianza. Esa maldita ¿ qué clase de escudo, qué tipo de espina inútil eres?

jueves, 31 de diciembre de 2009

Ultimo día de otro año.
Me gusta el mundo que me tocó vivir.



Aunque debo confesar que también


por completo me aterra.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Hoy, porque sí, por nada, se me hizo que era un buen momento para regresar.

Estoy de vuelta :)